Mostrando las entradas con la etiqueta Tomás Eloy Martínez. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Tomás Eloy Martínez. Mostrar todas las entradas

jueves, 27 de noviembre de 2008

CADAVEREMBALSAMADOGRAFÍA

She/may be the beauty or the beast/may be the famine or the feast/may turn each day into heave or a hell
she/who always seems so happy ´n proud/who´s eyes can be so private and so proud/no one´s allowed to see them when they cry
She/may be the reason I survive/the why and where for I´m alive/the one I´ll care for through the rough and rainy years
the meaning of my life is/she, she, she

Elvis Costello


Había una vez una cenicienta que se llamaba Eva Duarte. Un día, se casó con el rey de un país grande grande llamado Argentina.

Eva Duarte se convirtió en Evita, y ahora llevaba una corona, después de ir a la peluquería, claro. Tenía los cabellos dorados y un aura angelical (fragmento omitido) que se expandía como si hubiese explotado una bomba nuclear.

La princesa era tan linda y tan buena que casi todo el mundo la adoraba (fragmento omitido). Las personas iban al castillo de Evita y le pedían cosas. Ella, siempre amable y alegre (fragmento omitido), les daba todo lo que querían (fragmento omitido). Un día a un señor se le murió la esposa y la princesa Evita le dijo que pase por su castillo, que lo iba a ayudar (fragmento omitido).

Como la princesa desbordaba bondad (fragmento omitido), un (fragmento omitido) día (fragmento omitido) Dios (fragmento omitido) decidió que la princesa (fragmento omitido) (fragmento omitido) (fragmento omitido) fuera al cielo (fragmento omitido) para cuidarnos (fragmento omitido) desde el (fragmento omitido) cielo. Pero todos la querían con ellos, como si fuese una Barbie Evita edición limitada.

Yo termino mi cuentito acá, pero la historia continúa en Santa Evita, de Tomas Eloy Martinez, quien no omite fragmentos, quien se mantiene lo más objetivo posible, quien tiene más personajes y no se limita a una sola reina, y quien nos cuenta un cuentito real, tan real que uno se pregunta si vive en una ficción.

BubbleShare: Share photos - Easy Photo Sharing


Armemos un rompecabezas. Si es del retrato de una santa, realmente rompe cabezas. Cuidado que no se pierda ninguna pieza porque se le pueden desprender del cuerpo al usuario del jueguito. Empecemos con el borde, y luego, encastremos las piezas que faltan.

Santa Evita es la historia de un cuerpo, es un rompecabezas que logra armarse porque existen piezas para encastrarle en el borde. Tenemos una Historia, una verdad absoluta, algo irrefutable si se la tiene clara y completa. Lástima que tengamos tantos fragmentos omitidos. Pero de ahi viene la ficción, de los fragmentos omitidos a rellenar, de las piezas para encastrar.
La novela es producto de la unión de testimonios y de la subjetividad de un autor que decide cómo armar el rompecabezas. A partir de esta recopilación de subjetividades, se logran postular puntos de vista completamente diferentes entre sí, lo que hace un relato lo más objetivo posible, porque ningún tema es objetivo desde que se elige tratarlo. Pero el autor supuestamente cuenta en la novela todo lo que descubre, y más. Si nos cuenta todo y no descarta nada, intenta ser objetivo pero lo que limita al discurso es la Historia.

Tomas Eloy es de carne y hueso. Los personajes de la novela están basados en carne-y-huesos. ¿A qué voy con esto? No sé. Pero la protagonista está hecha de relleno de almohadas. Ella es la ficción, ella quiebra la realidad, la historia, lo concreto, las carnes y los huesos. Y nosotros creamos a esa protagonista rellena, no solo el Doctor Pedro Ara. "El arte del embalsamador se parece al del biógrafo: los dos tratan de inmovilizar una vida o un cuerpo en la pose con la que debe recordarlos la eternidad" Ella es ficción porque giran a su alrededor muchas subjetividades que la forman. Todos los carne-y-huesos que la rodean o la rodearon son cadaverembalsamadográfos porque intentan de inmovilizar una vida o un cuerpo en la pose con la que debe recordarlos la eternidad. Lástima que haya tantas poses distintas en una misma foto, debe ser por eso que el rompecabezas no se puede armar.


Brenda Kreizerman

Eva, la mujer argentina

Evita, santa Evita, cuántos adjetivos pueden ir delante de Evita, buenos o malos, dependiendo de quién hable, escriba o cuente sobre ella.

Santa Evita de Tomas Eloy Martínez es una novela que bien podría haber sido parte de distintas notas periodísticas, que bien podría ser un día de la vida de Evita o más bien un día en la vida de un cuerpo muerto.

Santa Evita muestra las cosas que los militares mejor hicieron a través de los años: atacar, maltratar, secuestrar, violar y muchas otras cosas, pero lo que más intenta mostrar es la importancia de Eva para los argentinos más necesitados, seguramente, la importancia para ellos en los que Evita generaba pasión, para los que generaba amor. En cambio, Evita generaba odio en otros, como en los militares que se encargaron de maltratar su cuerpo, pero al mismo tiempo de darle vida.

Eva estaba muerta, pero su cuerpo vivía, el relato periodístico, o la novela nos lo cuenta, nos lo muestra. Nos quiere convencer su autor de que lo suyo es una novela pero lo podemos comparar con Operación masacre en la que encontramos la no ficción, uno o varios sucesos contados como en una novela, hechos reales que quizás en Santa Evita pueden llegar a no ser del todo reales algunos, pero parece que lo son.

Esta obra puede ser considerada una simple novela, un relato periodístico o la biografía del cuerpo de la mujer más importante de la política argentina, mujer que les dio lugar a las demás para que puedan votar, mujer que le dio lugar a Isabelita a ser la primera presidenta de los argentinos, en realidad le dio a Isabelita la posibilidad de cumplir un sueño que Perón no pudo cumplir junto a Evita, la formula Perón- Perón. Además Evita es a quien hoy cristina Fernández de Kirchner imita en muchas cosas, principalmente en el "argentinos y argentinas" de sus discursos, es en ella de quien intenta reflejar muchos de sus dichos y hechos, intenta acercarse a los más necesitados, pero realmente es solo un intento, porque más allá de mis diferencias sobre algunos pensamientos o visiones de Evita, nuestra presidenta no le llega ni a los talones.

Eva les dio derechos a los más necesitados, pero los argentinos nunca pudimos romper esa brecha entre las distintas clases. Yo personalmente creo que esto ocurrió por distintos motivos pero quiero analizar uno haciendo referencia a cómo los argentinos muchas veces entendemos la política. El cuerpo de Evita generó pasiones, mientras los militares lo odiaban, lo violaban, lo maltrataban, había gente que pedía por la aparición del cuerpo. Mientras Evita estaba viva o incluso ya muerta, había gente a los que, cuando se le hablaba de Evita, se le estaba hablando de lo mejor, pero a otros, de lo peor. Nunca de algo que tenía buenas intenciones pero terminó mal, nunca un término medio, y eso ocurrió y ocurre todavía hoy en día: en la política argentina no hay termino medio, o parece no haberlo, y muchas veces una decisión de la presidente parece una Boca-River, o estás a favor, o estás en contra. O estabas a favor del campo o a favor del gobierno, era imposible decir "yo estoy a favor de las retenciones pero siempre y cuando sean menores y sean consensuadas entre todos, luego de que se voten en el Congreso y siempre que el dinero que salga de ahí sea bien redistribuido". Siempre fue o uno u otro, y no nos damos cuenta que esto no es así, de que hay que ponerse por un momento en lugar del otro intentar consensuar, que todos podamos tener derechos. Todos somos argentinos, que a uno le vaya mal nos perjudica a todos. Los argentinos no nos damos cuenta de las oportunidades que tenemos, Evita posiblemente aprovechó las suyas, después podemos analizar si para conseguir votos en distintas elecciones en las cuales después no pudo participar o porque realmente entendía que el dinero debía estar en manos del pueblo.

Evita con lo malo y lo bueno generó esta pasión en los argentinos, la política, la lucha social, esa que todavía no podemos resolver y que no parece que se vaya a resolver. Evita fue una mujer a la que le molestaba la gente con plata, a la que le molestaba que haya gente a la que le fuera bien mientras otros no tenían para comer. Eso es realmente un ejemplo, Evita fue realmente importante, fue tan importante que hizo que gente escriba en las paredes en donde Evita se encontraba internada "viva el cáncer", hizo que su cuerpo sea secuestrado, violado y realmente maltratado.

Mientras leía la novela, además se me ocurrió que Eva fue una desaparecida más de los gobiernos militares, con la diferencia de que ella hoy si tiene su lugar en este mundo, su cuerpo fue maltratado igual que el de muchos otros argentinos que lucharon en nombre de ella que ya no estaba, lucharon por todos nosotros que no veíamos lo que ocurría.

La novela de Tomás Eloy Martínez, con todos sus hechos, sus relatos, nos muestra la vida del cuerpo de Eva, nos muestra lo que realmente esta mujer significaba para todos. Esta novela puede ser tomada como nuevo periodismo, un periodismo que sabemos en argentina la pasa mal: muchas veces los medios están monopolizados, los medios están a favor o encontra del gobierno, nuevamente nunca un término medio. La prensa es importante, pero según a qué nivel informa, puede llegar a desinformar al pueblo. ¿Qué le conviene a un gobierno?: ¿que las noticias salgan o no a la luz? A Evita mucho no le gustaba que se conocieran cosas malas, sí, Cristina la sigue en muchas de sus cosas, ¿Por qué debería gustarle? Hace 2 días se bloquearon los lugares de donde salen los tres diarios más importantes del país. Esta novela, que tiene mucho de Historia, con relatos que seguramente molesten a muchos, ¿se realizó por intereses políticos como muchas de las cosas que ocurren en el periodismo hoy en día o se escribió sin presión alguna? ¿Esta novela pudo haber no sido vendida al público? ¿Los militares reconocerán todos estos hechos como periodísticos o podrán decir que es parte de una novela?


Para finalizar, dos cosas: en primer lugar, me pregunto que pensaría Eva de los gobiernos de las dos mujeres que pudieron gobernar el país, más que nada que pensaría del gobierno de Cristina que fue electa por la gente, y que pensaría de la elección en la que dos mujeres (Cristina y Carrió) sacaron más del 60% de los votos.Y en segundo lugar, pero no menos importante, me gustaría remarcar una parte de la novela que realmente me llamó mucho la atención, que impacta bastante, un momento en el que un militar le dice a otro que el general Perón se vaya a Paraguay si quiere, que haga lo que quiera, pero que el cuerpo de Evita no lo toque nadie, que ese maldito cuerpo hay que hacerlo desaparecer. Esto realmente me hace preguntar quién era más importante: ¿el general Perón o Evita, Santa Evita?


Iván Ullmann

FOTOS

1) Evita votando en 1951 en su cama del Policlínico Presidente Perón. Tomada Alberto Fusco. Archivo General de la Nación

2) Domingo Tellechea trabaja en la restauración del cadáver. 1974. Está publicada en la web y en el libro Evita esa mujer, de María Seoane y Víctor Santa María. Cuaderno N°5 de Caras y Caretas, pero no hemos conseguido los créditos de autoría.