jueves, 30 de agosto de 2007

Cuando gana la plata

Hay muchas formas de ver un libro. Lo podés ver como una simple historia, como una forma de escapar de la realidad, una ayuda para superar un problema, un entretenimiento, etcétera. Pero hoy en día se ha agregado otra forma de ver un libro: como una fuente de dinero. Tristemente hoy en día ya no se puede distinguir si los libros son piezas literarias o máquinas de hacer dinero y por eso, que muchos son objetos vacíos, carentes de un significado connotativo, es decir, que solo dicen cosas simples que no dan lugar a análisis o debates. Estos libros destruyen la literatura y hacen que cada día desaparezcan un poco más las obras históricas, verdaderas obras, y al mismo tiempo, eliminan la introducción de nuevos autores con una visón no comercial de sus propias obras.

Entonces esto nos deja a merced de ¨tiranos corporativos¨ a los que no les interesa la literatura, solo les interesa la plata y entonces, quieren publicar solamente textos que les hagan ganar dinero y no unos que fomenten la cultura, porque estos no venden como a ellos les gustaría.
Pero ¿y si el día de mañana el que ya no vende tanto es Borges o Sófocles, seguirían estando a la venta, disponibles para todos, o nos tendríamos que conformar con saber de Edipo solamente por lo que nos dicen?

¿Cómo se les enseña a estos tiranos a ver el lado cultural de las cosas, cómo se hace para que dejen de pensar en la plata, o cómo hacemos para que puedan aparecer nuevos libros a los que en un futro podamos llamar clásicos y no best sellers? Es fácil, NO COMPREMOS, basta de agarrar un libro por la tapa o por las críticas de otros. Tratemos de ver más allá del título, y por supuesto ayudemos a la gente sin los medios para publicar sus propios libros. Por favor, no dejemos que desaparezcan los buenos libros, sigamos leyendo, porque esa es la única forma en la que nos vamos asegurar de que las obras que perduren seas las buenas obras literarias.

miércoles, 29 de agosto de 2007

El caballero de las palabras

"...y mandó al barbero que le fuese dando de aquellos libros uno a uno, para ver de qué trataban, pues podía ser hallar algunos que no mereciesen castigo de fuego. No dijo la sobrina, no hay para qué perdonar a ninguno, porque todos han sido los dañadores; mejor será arrojarlos por las ventanas al patio, y hacer un rimero dellos y pegarles fuego; y si no, llevarlos al corral, y allí se hará la hoguera, y no ofenderá el humo. Lo mismo dijo el ama: tal era la gana que las dos tenían de la muerte de aquellos inocentes; mas el cura no vino en ello sin primero leer siquiera los títulos. Y el primero que maese Nicolás le dio en las manos fue Los cuatro de Amadís de Gaula, y dijo el cura: Parece cosa de misterio ésta; porque, según he oído decir, este libro fue el primero de caballerías que se imprimió en España, y todos los demás han tomado principio y origen déste; y así, me parece que, como a dogmatizador de una secta tan mala, le debemos, sin escusa alguna, condenar al fuego. No, señor dijo el barbero, que también he oído decir que es el mejor de todos los libros que de este género se han compuesto; y así, como a único en su arte, se debe perdonar. Así es verdad dijo el cura, y por esa razón se le otorga la vida por ahora. Veamos esotro que está junto a él. Es dijo el barbero las Sergas de Esplandián, hijo legítimo de Amadís de Gaula. Pues, en verdad dijo el cura que no le ha de valer al hijo la bondad del padre. Tomad, señora ama: abrid esa ventana y echadle al corral, y dé principio al montón de la hoguera que se ha de hacer".

Y la ventana siguió abierta por un largo rato...

En éste capítulo de El Quijote, descubrimos su biblioteca y vemos la selección que el cura y el barbero hacen de sus libros. Algunos sobreviven, y otros son arrojados por la ventana para ser quemados.

Pero estos atentados a la palabra, al arte, al registro de ideas y pensamientos de millones de hombres, no encuentran representación solamente en los libros que sobrevivieron. La historia está llena de estos actos de ignorancia. Instituciones religiosas, gobiernos dictatoriales, regímenes fascistas, y otros, fueron los bibliocidas. Durante el Proceso en nuestro país, la quema de libros fue una política represiva "purificadora" del ser nacional. Los militares buscaban eliminar aquellos textos supuestamente subversivos. Los tiraban por la ventana. Como idea diferente que sale de cabeza loca (también tiraban locos por la ventana). Esta fue una guerra entre las armas y las letras. En nuestra realidad, estos dos conceptos no van de la mano. Lo describe Federico Jeanmaire en su autobiografía Papá donde cuenta su sufrimiento en el ejército. Y este enfrentamiento está presente desde siempre. En la ficción y en la realidad. ¿Será por que son dos fuerzas que siempre van a ser dos y nunca una va a ganarle a la otra? Y nosotros nos sentimos identificados con esta guerra porque la vivimos. Desde la dictadura en nuestro país hasta ser obligado a hacer algo que no se desea (como estar con los brazos quietos, perpendiculares al cuerpo, cerrando el puño y sufriendo la tortura, en vez de estar usándolos para escribir).

Sin embargo, es posible lograr la armonía. En otra realidad conocemos a Don Quijote, y en la nuestra, a su autor Miguel de Cervantes. Ambos amantes de las aventuras, y ambos creadores de historias.

Quijote es un caballero que viaja y protagoniza muchos motivos literarios (la quema de libros, las típicas historias de amor, el héroe y su compañero, son algunos pocos de ellos), y a la vez escribe su propia historia, la historia que quiere vivir. Como en un gran escenario, improvisa, porque Alonso Quijano es un actor, y el ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, su personaje preferido, el que ya lleva en la piel y no quiere sacar.

Y Cervantes, el soldado aventajado, el enamorado del ejército, el caballero de las palabras, el gran director de esta obra. La que deleita a sus lectores, la que es un clásico universal, y la que no fue tirada por la ventana.

Don Quijote y Cervantes: dos realidades distintas que ejemplifican la combinación perfecta y armoniosa de las armas y las letras.

miércoles, 22 de agosto de 2007

Otoño

Sobre aquel caballo flaco y fiel, iba montado un jinete de triste figura. Sus sentidos están preparados para emprender un nuevo viaje a los lugares a los que siempre deseo ir, conocer y vivir y no solo imaginar. Huele a aventuras, un perfume que le gusta. Ve castillos y posadas, doncellas y campesinas. Prueba el sabor de la victoria y el de la derrota, que con honor acepta.

Palabras combinadas, que juntas, solo con mirarlas, pueden hacer ver y sentir algo que no es materia. Un destino agradable para cualquier viajero que busca aventuras. Una mujer perfecta para un solitario que quiere algo de compañía. ¿Cómo conseguir un pasaje? Yendo a la agencia de turismo, también conocida como “biblioteca”, y eligiendo el pasaje que más atrape a cada viajero.

Y cuando por fin está en nuestras manos, nuestros ojos son el cable que conduce las palabras a nuestro cerebro y esas palabras se transforman en imágenes, y lo que alguna vez fue tinta en un papel, ahora nos comparte su mundo y nos lo muestra. Nosotros lo aceptamos y seguimos caminando por esas hojas, y esas hojas hacen ruido. A veces, el ruido de las hojas que suena dentro de nuestra cabeza, sale por nuestra boca. Si el sonido que compartimos no tiene un idioma común, no se entiende, pero las ondas siguen vibrando en nuestra mente. El incomprendido las comprende. Las cree. Las ve. Y se enamora.

Pasión. Amor. Locura.

Y aquel caballo da su primer paso. El jinete lee la primera palabra. Y no pueden parar de galopar y de leer. Solo pararán cuando la última hoja haga el último ruido en el árbol llamado Dulcinea.

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por África Silvelo

El método de Dalí se fundamenta en las teorías de Freud. La paranoia es la enfermedad en que el enfermo revela de forma espontánea aquella imagen que para él conforma la realidad, es una imagen deformada por sus obsesiones y problemas, que adquiere una nueva apariencia como fruto de la fusión entre el deseo y la realidad. El deseo de cómo quiere el paranoico que sean las cosas y la realidad tal cual es, en las deformaciones paranoicas hay imágenes y formas procedentes de la realidad, no hay una ensoñación pura. Es decir, el enfermo interpreta la realidad de un modo determinado que se repite una y otra vez. Un aspecto asociado a la paranoia es la concatenación de fenómenos y la causa última de ésta sería la disfunción entre los deseos y la realidad. El método paranoico-crítico consistiría en la extracción consciente de los elementos que conforman el mundo interior del paranoico. Dalí lo va a materializar a través de la imagen doble, es decir, va a crear una imagen que sin transformar su apariencia externa conforme una segunda imagen, de forma que el espectador al contemplarlas pueda discernir ambas imágenes. Según Lucía García de Carpi, Dalí proponía plasmar "las imágenes de la irracionalidad concreta". Según el propio Dalí sería "una representación tal de un objeto que sea al mismo tiempo, sin el menor cambio físico, ni anatómico, la representación de otro completamente distinto".

El enigma sin fin es un ejemplo muy complejo de esta técnica. Por un lado tenemos un paisaje, una playa con unas montañas al fondo y una barca varada en la orilla. Las montañas del fondo se transforman, en un segundo nivel de visualización en la figura de un filósofo pensando con la mano apoyada en la cara. Esta figura enlaza un tercer nivel de visualización conformando la figura de un galgo, tomando como pierna delantera la quilla de la barca. A esa concatenación de imágenes es a lo que Dalí denomina imágenes encadenadas. La barca de la playa es la barriga de una mandolina y la mujer sentada es la peana de un frutero con peras y a la vez es un rostro (nariz, boca y barbilla) cuyos ojos están formados por dos pequeñas barcas.


domingo, 5 de agosto de 2007

Colaborando con la perdurabilidad de Edipo Rey de Sófocles

El horrible día de hoy estuvo lleno de frustraciones y alegrías. Terminar con nuestra reescritura de Edipo Rey de Sófocles no resultó nada sencillo.
La tecnología se peleó con nosotras, pero no nos venció.
Cuando la música se escuchó en el momento exacto en el que debía escucharse, fue como ver a un hijo nacer.
Así que, después de una tarde lluviosa con chocolatada y facturas, presentamos nuestra forma de reescribir Edipo Rey, la obra que exprimió nuestros cerebros.

Las Srtas. Pecchia, Tarica, Lerner y Kreizerman

martes, 31 de julio de 2007

to tilt at windmills

Que trata de cómo una amiga mía, Laura K, anduvo leyendo nuestro blog, y esta tarde me dijo, compartiendo una canción por ella muy querida, si acaso no me sonaba...



LEGRAND MICHEL lyrics




(Y de cómo sabiendo que Julián quería música en el blog, no podía demorar más en mis aprendizajes sobre ello; que fue más o menos casi toda la tarde.)

miércoles, 25 de julio de 2007

Conocerse en las diferencias

Una de las primeras tareas del calendario didáctico es el famoso (buah...) diagnóstico. Para los que no conozcan este bonito tiempo de la relación escolar o académica, se trata de un período de entrada en conocimiento mutuo, entre docente y alumn@s; a veces, también, entre compañer@s de curso. Quitémosle, entonces, toda connotación vinculada con la búsqueda de la enfermedad o déficit, que de eso no se trata.

Entre l@s compañer@s de equipo del Departamento de Lengua, habíamos decidido trabajar con dos textos con los que nos viene gustando mucho lo que producen en el aula: ningún silencio, muchas discusiones, siempre algún nuevo tema, la observación de algo que no habíamos escuchado ya... Todavía no nos aburrimos. Y sumamos uno a la lista, que vino como anillo al dedo.

En esta primera etapa, entonces, queremos saber qué y cómo leen nuestr@s alumn@s, desde dónde, textos ficcionales y no ficcionales. (La verdad, debería decir supuestamente textos literarios y no literarios, pero con los de Sandra Russo, por suerte, establecer líneas netas entre estas categorías y dejar afuera el periodismo resulta difícil. Lo sabemos, lo hacemos a conciencia, lo mismo que en tercero con artículos de Leonardo Moledo...)

La batería -a ver si dejo las digresiones de una vez por todas- del comienzo de 4º año está armada con un cuento de Liliana Hecker, clásico ya: "La fiesta ajena" y dos ensayos periodísticos (invento un nombre, ya lo sé) de Sandra Russo: "Tela rasgada" y "El suavizante de Marcela".

Unos cuantos días de lectura y discusiones, fueron a dar en la consigna de escritura (lo que viene puede no resultar para much@s una "consigna" pero hizo escribir, así que... chupate esa mandarina): releé los textos trabajados en estos días buscando relaciones, entramados sobre ellos a través de las discusiones llevadas adelante en el aula, y escribí, inspirándote en ellas (en las relaciones, no necesariamente en los textos) algo muy personal, algo que te haga sentir muy cómodo de escribir, que te permita mostrar lo mejor de tu voz: lo que sos capaz de escribir cuando no estás sujeto a la obligación de responder a una consigna escolar, digamos...

A esa consigna responden los textos (canciones, cuentos, ensayos de opinión) publicados aquí bajo la etiqueta "yo escribo".

(Y esta entrada mía es un dislate de asociaciones libres, una invitación a la lectura digresiva, muy engorroso seguramente para un bloguero que se obligue a entrar en cada vínculo, qué va a hacer... Será que Danita me escribió hoy contando que andaba buscando qué leer.)


domingo, 22 de julio de 2007

Don Quijote recobrado

A veces, dar Don Quijote en el colegio promete algo como embestir molinos de viento. Es una obra enorme, enorme divertida, enorme grandiosa, enorme compleja, enorme larga.

Estamos con nuestr@s alumn@s leyendo de la obra de Cervantes la adaptación (hasta ahora la primera parte) que realizaron Federico Jeanmaire y Ángeles Durini. En España existe una larga tradición de adaptaciones de esta obra... Recuerdo una que trajo de España mi padre, que llegó al país en 1951 y que debe haber leído en su escuela primaria. No conozco demasiadas para adolescentes en nuestro país, en cambio.

Hace unos dos años, en unas Jornadas de intercambio entre docentes de la Ciudad de Buenos Aires, organizadas por el CePA, escuché a una profesora, cuyo nombre no recuerdo pero a quien quiero agradecer enormemente aquí, su relato de investigación sobre versiones (bien diversas) de esta obra de Cervantes. Contó su recorrido por las numerosas infantiles, sus características, formas y sentidos de las adaptaciones y finalmente describió una -esta que hoy leemos- con la que sus alumn@s se entusiasmaron y que a ella le permitía trabajar cuestiones literarias centrales de la construcción de la obra. Puest@s con mis compañer@s de trabajo a revisar la experiencia con El ingenioso hidalgo... el año anterior, durante el cual se leyó otra edición, salimos en busca de esta, la leímos y hoy la probamos en el aula. A aquella profesora que compartió su experiencia y a los adaptadores Jeanmaire y Durini, quiero agradecer las expresiones y las preguntas entusiastas de Estefi y de Julián y de Florencia, entre otr@s, que tenían temor de aburrirse y vinieron a contarme su disfrute.

Las escrituras que se publican por esta fecha nacen no de unas consignas de escritura puntuales, sino de la elaboración personalísima de apuntes sobre un trabajo de discusión en pequeños grupos acerca de algunos temas que podían rastrearse, por ahora, en una primera lectura de El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha: lo humorístico, lo grave, las ficciones y la relación de los personajes con ellas, el antihéroe, casos de intertextualidad.

sábado, 21 de julio de 2007

Leon Gieco y la relación de sus canciones con nuestras tragedias

Algunas de las letras del famoso solista León Gieco, desde mi punto de vista se relacionan con las obras trágicas que leímos Edipo rey y Antígona.

Las Madres del Amor

Enarbolando dignidad
sobre pueblos vencidos,
abriéndose caminos entre sueño y horror,
van pariendo mucha más vida de la que se truncó.
Por siempre joven nos mira
la foto de ayer y hoy.
Y mañana seguirán con fuego
en los pies, quemando olvido, silencio y perdón.
Van saltando todos los charcos
del dolor que sangró, desparramando fe,
las Madres del Amor.
Muchos son los santos que están entre rejas de Dios
y tantos asesinos gozando de este sol.
Todos los gritos rebotarán
entre los años sin voz.
Silueta y catedral, campanas y reloj.
Y mañana seguirán tapándole los ojos
al cielo para que no vuelva a llorar.
Van cruzando este destino,
entre ignorancia y valor,
luz en la oscuridad, las Madres del Amor.


Sobre pueblos vencidos, abriéndose caminos entre sueño y horror , Edipo sale de Corinto en busca de su propio camino que quiere que sea uno totalmente distinto al predestinado por el Oráculo, y deja atrás muchas cosas.

Y mañana seguirán con fuego en los pies quemando olvido, silencio y perdón: Antígona le pide, le ruega a su hermana Ismene que la ayude a enterrar el cuerpo de su hermano Polinises, para no olvidarlo y que su recuerdo quede por siempre.

Y mañana seguirán tapándole los ojos al cielo para que no vuelva a llorar: Edipo al final de la obra se quita los ojos para no volver a cometer un error igual al de casarse con su madre. Lo relaciono con evitar que las cosas sigan lastimando a medida que pasa el tiempo.


viernes, 20 de julio de 2007

Martin, Cinthia, Brenda, Dana, Pablo, Laura, Juan, Pedro, Luis, Marta, Milena...


Yo pienso que el nombre es lo primero que se le da al hombre; la primera informacion que uno guarda en su mente es el nombre.
Pero ¿por qué el narrador no quiso acordarse del nombre de este hombre, personaje ? o ¿por qué Cervantes no quiso inventarle uno?

Pienso esto y entonces, que ya de entrada este hombre no fue igual a cualquier otro, o tal vez fue siempre un personaje. Tal vez Cervantes no quiso “atarlo” a la realidad de los demás, y sí dejarlo vivir su propio mundo.

Uno se da cuenta de que esta obra no es igual a cualquier otra ya con el comienzo de la historia, con el narrador no acordándose del nombre del lugar de este personaje o no sabiendo cuál es su apellido. En una obra común se empieza presentando a los personajes que van a protagonizar la obra, en El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha se los presenta, sí, pero de una manera diferente.

Termino con una duda, ...¿cómo era el Quijote de chico, en su infancia ? O ¿cómo vivió este ingenioso hidalgo su niñez?

“La mediocridad para algunos es normal. La locura es poder ver más allá”.

Ver más allá significa no encerrarse en un solo pensamiento. Los libros desarrollan la imaginación, por lo tanto, desarrollan el ver más allá. Entonces, Don Quijote está loco.

A diferencia de los demás, Don Quijote es un hombre con un nombre ideado por su propia imaginación. Eso le permite escapar de la realidad de los demás para ir a su propia realidad, con sus propias aventuras, sus propias ideas del bien y el mal y su propio nombre.

En teoría, un caballero es un hombre fuerte, valiente, musculoso. Un héroe. Pero Quijote es todo lo contrario. Sin embargo, tiene la suficiente valentía como para enfrentarse a gigantes (también llamados “molinos”); o acuchillar al gigante de la princesa Micomicoma (conocido como “cueros llenos de vino”).

El antiheroísmo del Quijote lo hace tan ingenuo, que salva a quien no quiere ser salvado, y confía en quien no debe confiar. Es que para los caballeros, los juramentos son inquebrantables. Pero lamentablemente, los caballeros solo existen en los libros, y un campesino grandote no dejará de golpear a su peón por más que lo jure.

No todo es como en los libros de caballería, en los que cuando un juramento se realiza, un gallo canta dos veces para sellarlo. El personaje de Oscar Wilde, el fantasma de Canterville, queda ridiculizado después de hacer un juramento terrible y haber esperado por horas el segundo canto del gallo, el cual nunca llegó. “Consultó varios libros de caballería, cuya lectura le interesaba extraordinariamente, y pudo comprobar que el gallo cantó siempre dos veces en cuantas ocasiones se recurrió a aquel juramento”. Pero esta vez no.

El tema de convertir a un típico personaje fuerte en una burla o parodia me lleva a relacionar la obra de Oscar Wilde con la novela de Cervantes. En las dos, los típicos personajes fuertes y respetados, son humillados, ridiculizados y desvalorizados.

En las dos obras hay un encuentro entre dos realidades distintas. En El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha hay un choque entre la imaginación y la lógica. En El fantasma de Canterville existe una familia de una sociedad no asustadiza y el fantasma que no logra su objetivo de asustarlos. La diferencia de códigos no permite la comunicación. “Aquella gente se encontraba, evidentemente, en un plano inferior de vida materialista, y era incapaz de apreciar el valor simbólico de los fenomenitos sensibles. La cuestión de las apariciones de fantasmas y el desarrollo de los cuerpos astrales eran para ellos cosa desconocida y fuera de su alcance."

A veces el no tolerar la diferencia provoca tratar de eliminarla. Un ejemplo es la quema de libros en El Quijote y el lavar la mancha de sangre en la alfombra de Canterville. No se aceptan, se borran.

Lo cómico & lo trágico


La novela de Miguel de Cervantes levantó gran polémica en un grupo, acerca de si Don Quijote de la Mancha es o no un libro gracioso. Llegamos al acuerdo de que el libro sí tiene partes cómicas, pero que todas estas provienen de la locura del personaje principal.

Quien no está conforme con su vida, tiende a cambiarla, y eso es lo que Don Quijote hace en esta historia. Al parecer es una persona mayor, supongo que rondara los 40 en adelante y nuncá logró nada de su vida que lo satisfaga. Está enamorado de una persona que no le corresponde su amor, no tiene familia ni amigos; y por eso se sumerge en la lectura de sus adorados libros de caballeros. En esas aventuras encontramos que todo termina siendo perfecto: el héroe luego de una gran batalla sale victorioso y se casa con su adorada princesa y viven juntos felices para siempre gobernando un reino donde no suele haber muchos problemas.

A su edad y en el estado en el que está, Don Quijote decide convertirse en caballero andante para vencer el mayor de los retos: que Dulcinea se entere de sus hazañas y caiga perdidamente enamorada de él. Por esto, después de lo que él supone que son buenos actos, le pide a los liberados que vayan y le cuenten a su amada quien los salvó o los venció.

A lo largo de la historia encontramos varias partes cómicas, en las cuales, la locura de Quijote causa alguna situación graciosa, pero, ¿son estas escenas verdaderamente dignas de risa?

En lo que a mi respecta me parece que no, que todo es producto de una distorsión de la realidad de su parte. Cada uno es libre de vivir su propia locura, siempre y cuando no perjudique a los demás. Pero en caso de Don Quijote resulta que sí afecta a los demás: en su convicción de que los caballeros andantes llevan dineros, se va sin pagar de una posada en el medio del camino; lo que él ve como pobres personas maltratadas por injustos son en realidad bandidos que ya hicieron daño a varias personas, y por esto los llevan maniatados.

Encuentro la tragedia en cada rincón de esta historia tanto como encuentro la comedia.

Esta obra nos muestra la decadencia de una persona respetada en su sociedad, un estudioso, que en su soledad decide salir a combatir a seres que no existen, cosas que no están.

Cada acto errado del cual Don Quijote tiene la culpa se remedia con un poco de risa para el lector y con ello se nos libera de la presión de darnos cuenta de que este personaje más que hacer bien hace el mal, de que en su inteligencia existe una negligencia. Nadie en su sano juicio puede confundir unos molinos con un grupo de gigantes, pero tampoco nadie en su sano juicio puede decir algunas de las frases que Don Quijote nos dice en esta historia, frases que nos hacen reflexionar acerca de qué es la locura y si él está verdaderamente loco.

Pero la locura es lo que nosotros señalamos como tal. En un grupo de varias personas la mayoría concuerda, y al que no, se le dice que esta loco. Si nadie concordase con nadie, no se podría vivir, porque siempre nos guiamos por las masas: si la mayoría piensa que las mesas se llaman mesas y uno dice que son sillas, todos le van a decir que no, que se llama mesa, cuando podría ser lo más bien una silla, y hasta que nadie diga que la mesa es en verdad una silla como él y lo apoye, la mesa se seguirá llamando mesa, y no de otro modo.

La gente no piensa

Hoy en día la gente usa mucho la cabeza, pero no piensa, porque, a pesar de que en la escuela, en el trabajo y en la vida ocupamos nuestra mente, no pensamos, no nos detenemos en lo que hicimos o lo que vamos a hacer, simplemente hacemos y por eso, luego no podemos apreciar los buenos momentos o no podemos detenernos a disfrutar lo que hicimos.

Mucha gente
tampoco quiere pensar porque si se detiene en esto, se da cuenta de que hoy en día el mundo en general está mal, hay guerras en todos lados, hay hambre, pobreza, miseria, sufrimiento, demasiado.

Pero no deteniéndonos a pensar estamos ignorando lo que pasa y no lo vamos a poder cambiar. Además, la gente que no piensa tampoco puede ver lo lindo de la vida, como la familia, las amistades, ¿cuánto más?

Mucha gente
tampoco piensa para no ver su realidad: que no tiene dinero o trabajo o que está solo. Y encima ahora hay miles de maneras de no pensar: la TV nos ¨entretiene¨ para que no pensemos y compremos una vida y una realidad muy diferentes a las de verdad.

Todo lo que tenemos a nuestro alrededor intenta vendernos algo, ya que si uno se pone a mirar se ven carteles publicitarios hasta en los colectivos y tratan de hacernos entender que para ser felices o para encajar en la sociedad hay que tener tal celular o tal auto, usar tal ropa y tener tal figura. Y nosotros buscamos tener todo lo que nos venden y gastamos en todas esas cosas innecesarias y criticamos al que no las tiene y ese que no las tiene acumula una ira hacia los que sí -el repetitivo no soy yo- y entonces, la gente no puede convivir y se generan grandes diferencias y como hay grandes diferencias, se genera más conflicto y discriminación, entre el que tiene porque tiene y el que no, porque no.

Ahora, nadie hace nada para que esto cambie porque nadie se detiene a pensar en lo que está pasando y deja que transcurra la vida sin pensar, para no complicarse, no darse cuenta y, en vez de salir a las calles a ayudar o de intentar cambiar lo que sucede, se queda en su casa viendo “Gran Hermano” para no tener que desocupar su cabeza.

Hoy los medios de comunicación están más interesados en hablar de la relación entre dos personas que están adentro de una casa o de una vedette que se pelea con otra, que de la inseguridad que hay en la Argentina y de los problemas que aquí ocurren. Esto hace que a la gente le importe más el asunto de las vedette que el hambre y la miseria en algunos lugares de la Argentina.

Cuando nos enteramos de lo que sucede, o nos damos cuenta de ello, no decimos que somos nosotros, la sociedad, la que tiene la culpa por no haber prestado atención a esto; decimos que es asunto de otro y le echamos la culpa y salimos a la calle a romper todo para que ese al que le estamos echando la culpa, cambie, y vemos bien que un montón de tipos con las caras tapadas salgan y rompan todo porque el tipo se lo merece, y no pensamos que capaz que el lugar que esos tipos rompieron era donde de una persona como nosotros trabajaba para mantener a su familia.

Queremos que la gente que está en el poder arregle las cosas que pasan y cuando no lo hacen queremos que se vayan, pero nunca pensamos que somos nosotros la sociedad los que tenemos que cambiar y no quedarnos sentados esperando a que alguien venga y nos solucione los problemas.

Esta no solo es una crítica a la sociedad sino que es también una autocrítica, ya que yo soy también un chico que a pesar de que me gusta ayudar y a veces lo hago, otras, como muchos, miro para otra parte; y que, cuando salgo, me olvido de que al llegar a mi casa a la noche va a haber mucha gente que se quede en la calle. Y no hago nada para cambiarlo.

jueves, 19 de julio de 2007

Por qué somos todos panzones

¿Cuál es el momento de transformación? ¿Cuál es la necesidad de esa transformación?

Creo que el zeligsmo se apoderó de la raza humana. Y de mí terriblemente.
Es que… sin darme cuenta casi me convierto en algo que no soy ni me interesa ser. Tanto cuesta seguir estando cuerdos cuando no acordamos ni estamos cómodos con el contexto.

¿A Sancho le pasará lo mismo? No lo sé, porque nadie cuenta nada sobre este personaje. ¿Se sentirá disminuido ante la excelente locura del Quijote? Qué lindo sería charlar un rato con él. Quizás seamos, el uno del otro, la solución a nuestro problema de transformaciones .Y a Zelig, claro que también lo invitaríamos.

¿Estaba Sancho bien de la cabeza? Definitivamente no. No cualquier persona, aunque sea panzón y pertenezca a un siglo lejano, seguiría a un loco por una mujer utópica.

Don Quijote de la Mancha es una historia de locos. Con un personaje que ha leído demasiado, y el otro demasiado poco. Con un loco confianzudo y el otro, que posiblemente necesite volver a encontrarse consigo mismo. Como yo a veces.

Yo a Sancho Panza lo quiero, pero a veces me gustaría ser más una loca librera, que una loca en eterna transformación.

martes, 17 de julio de 2007

En el principio fue Edipo

Este año 2007, el programa de literatura propone como objeto de reflexión "los clásicos". Eso quiere decir justamente que no sabemos qué son y nos lo preguntamos: ¿por qué perduran algunas obras y no otras?, ¿qué las hace perdurar?, ¿quiénes son responsables de que perduren?, ¿en qué formas perduran o cuáles son las consecuencias de su permanencia entre nosotr@s?, ¿qué perdura de esas obras, además de ellas, más allá de ellas, por medio de ellas?

... Tal vez deberíamos admitir la falta de regularidades y preguntar más específicamente qué hizo perdurar a cada una en ese momento en el que pudo haber sido olvidada... Total, tampoco eso terminaremos de responderlo. Y la verdad es que han tenido por lo menos suerte: han superado incendios desde Alejandría hasta Inquisiciones varias, han superado la negación, el horror, la falta de pasión y aquí están. O nosotr@s entre ellas; cual destinadas, preferidas de los hados, todo indica que nos sobrevivirán.

Nuestras palabras se conocieron mutuamente con motivo de Edipo Rey, como no podía ser de otro modo. Lo leímos, lo releímos, le elegimos las frases que más nos gustaban como para impresionar e impresionarnos, pensamos su contexto político, a qué ser un rey se refería esta obra, comenzamos a ubicarnos históricamente en relación con el inicio del teatro como tantas cosas en la Grecia Antigua. Fuimos volviendo de a poco al texto, por momentos reproducido y actualizado con una extraña fidelidad en la película de Pier Paolo Pasolini.

Después, Antígona y otras escrituras: nos prestamos preguntas para volver al texto y pensar a los personajes, o mejor dicho, a nosotr@s en su lugar. ¿Cuánto nos dicen de nosotr@s mismos? ¿Cuánta distancia nos separa de ell@s? ¿Cuánto nos conocía Sófocles? ¿Hay algo esencial en la condición humana que nos permite ser comprendid@s por Sófocles? ¿Será que les hacemos decir a sus obras lo que necesitamos decirnos? Pero entonces, ¿los textos pueden decir todo lo mismo que nada? ¿Y no es, acaso, lo que ocurre cuando no entendemos las formas de arte con las que otras personas se emocionan?
Entonces, ¿la cuestión de la perdurabilidad de los clásicos no es solo una cuestión diacrónica...? Ops.

Las entradas de nuestro blog dan cuenta del trabajo que produjimos y producimos malentretenid@s en lugar de responder a tan importantes preguntas.

viernes, 15 de junio de 2007

De los cuadernos de la Ciprianilla X

Leo Don Quijote (primeros capítulos de la versión adaptada por Ángeles Durini y Federico Jeanmaire) y nos divertimos (vi caras sonrientes y sorprendidas como la de Denisse, mientras leía), pero…. Piensan otros que en algún caso l@s incomodó la lectura en voz alta, porque querían pasar a pensar, porque la voz es una interpretación y eso les contradecía la que tendían a imaginar.
No ha resultado difícil comprender el texto, agradecen la adaptación pero les da curiosidad el texto original, algunos de cuyos segmentos prometo compartir. Relaciono estas lecturas con el pacto de lectura del humor y su dificultad a causa de la fuerte inscripción histórica y cultural. Hemos pactado que la próxima semana leeremos Lisístrata, de Aristófanes para ver qué pasa con el humor a través del tiempo. (No deja de interesar Las aves y tal vez más adelante la leamos, por qué no.)

viernes, 8 de junio de 2007

De los cuadernos de la ciprianilla IX

Exponen su power point Kreizermann, Pecchia (ausente con aviso por enfermedad), Tarica y Lerner. Elogiamos la puesta (composición) de las fotos, el maquillaje, en todo el color, su capacidad de sugerencia. Ellas van explicando los símbolos que han propuesto y hacemos preguntas y sugerencias. Todo el trabajo es muy lúcido y coherente con su sustento en el tp escrito: la permanencia a través de las reescrituras (por eso, ellas hacen la propia). Las citas muy bien elegidas (analizamos la legibilidad, el pacto con el espectador en la relación de orden entre imagen y cita), el vestuario y el maquillaje recupera imágenes compartidas (los ojos negros de la ceguera, la visión y el enigma en el rostro de su Tiresias coagulan reflexiones sobre la obra y la película de Pasolini), el texto final citado a Borges como explicitación de su postura ante el tema. Sugerimos revisar el sonido cuando desaparece, incluir cartel que anuncie créditos en continuación de la cita de Borges como cambio de música de fondo o silencio recién ahí.
Muy rica la explicación de ellas sobre su proceso creativo.

Luego, Fojgiel y Bravo nos hacen jugar. Algunas preguntas son divertidas pero otras podrían mejorarse aumentando su nivel de dificultad, pensamos en cómo recuperar lo estudiado (imágenes, intertextos, citas, etc.) como para complicar la referencia a las palabras del crucigrama. Luego, vemos el power point que prepararon y por comparación con el anterior enseño que hay que tener en cuenta la relación entre el medio elegido para una comunicación y el aprovechamiento que hacemos de lo que ofrece y se espera de él. Pensamos la relación forma contenido y la analizamos en otros formatos también.

jueves, 7 de junio de 2007

De los cuadernos de la Ciprianilla VIII

A partir del comentario general sobre el trabajo del grupo (elogios generales) y de la comunicación de las calificaciones hablamos del trabajo del grupo de Krause y Linenmberg y de las entrevistas realizadas que elogio y explican.
Nos proponemos escribir el blog.
Tenemos un integrante nuevo en el grupo, le damos la bienvenida desde lengua. Hablamos de que nosotros vamos a leer Hamlet más adelante y por qué, se arman hipótesis sobre sus conflictos y sentidos. Él nos confirma que no andamos lejos con ellas de lo que él conoce ya de la obra.

viernes, 1 de junio de 2007

De los cuadernos de la Ciprianilla VII

Volvemos con Aznar, Puleio y Bacher.

Los temas “revolucionarios” y los valores literarios son las causas de la permanencia de los clásicos. Cuando explican qué se entiende por valor literario se vuelve otra vez a las cuestiones temáticas. Así que luego planteo que un valor literario de lo temático quizás sea salir del sentido común con un cuestionamiento. Pero que la explicación tal como se formulaba parecía proponer, hacía esperar, otros valores literarios que no fueran los temáticos. Charlamos entre todos cuáles otros podían ser tales y aparecieron referencias a las formas literarias (géneros, estilos, su revisión, modificación, reelaboración, etc).

Tengo anotado algo rarísimo que no recuerdo que haya sido dicho, tal vez sí, tal vez fue un modo particular de entender lo que se dijo: “lo que perdura rompe un orden”. Lo leo ahora con otra luz: lo que viene de tiempos pasados, perfora la contemporaneidad, permite una distancia respecto del propio tiempo que también es un quiebre. No necesariamente hacia delante en términos de progreso, de un sentido positivista, sino nada más y nada menos como problematización de ese mismo supuesto progreso.

Smulevich, Fuks, Kremer, Setton y Moizeszowicz comienzan su particular “exposición” planteando que habían revisado su tp a partir de la presentación previa de sus compañeros, en relación con un tema en el que coincidían y que l@s hace discutir con la presentación de Aznar y cía.: para ellos la obra de Sófocles Edipo Rey no tiene un tema contrario a la ley Natural sino en consonancia con ella contra la cultura. Lo que piensan –muy interesante sobre todo por su función polémica con los compañeros- es que en realidad es Naturaleza liga a la madre y al hijo –recuerdan cuánto de los sucesos representados en las lecturas realizadas y otras agregadas por ell@s a partir de la investigación voluntaria sobre Electra, han encontrado en sus propias vidas, cuán natural es ese amor madre-hij@/ padre-hija. En consecuencia, observan la relación entre cultura y política para separar al hombre de ese estadio natural cuasi primitivo. Volvemos sobre términos empleados y discutidos después del visionado del video de Mainardi y Malosetti: si la moral que se oponía a lo político era “humana” o “individual”, ¿acaso lo político no es exclusivamente humano?

Proponen y provocan reproducir el estadio de discusión que vivieron elaborando el trabajo entre sus compañer@s y con una didáctica que apabulla lo logran. Como se conciben y son vistos como pares, consiguen el compromiso renovado de tod@s l@s demás ante cada pie que tiran: los conflictos humanos atemporales (yo me pregunto si existen, pero el género y el concepto de “clásico” que estudiamos parece dar por tierra con mi propio cuestionamiento) y la posibilidad de encontrarse a 2500 años de distancia con la sensibilidad de otros hombres, el arte que esto significa, el conocimiento de sí mismo y de los otros que hallan en el autor; hechos políticos actuales que resuenan ante la lectura (larga discusión sobre si Edipo puede o no y de qué modo ser leído como un subversivo, vemos la diferencia entre un desaparecido, un subversivo, un hijo de desaparecido; se discute sobre Antígona y si su decisión es individualista o políticamente revolucionaria); discutimos también sobre la mirada centrada en las imperfecciones humanas propia de la tragedia y la visión de la psicología que patologiza todo comportamiento humano (por lo menos, somos neuróticos).


jueves, 31 de mayo de 2007

De los cuadernos de la Ciprianilla VI

La puesta en común de los trabajos trae numerosas discusiones otra vez sobre las obras, sobre los mismos temas y otros nuevos. Retroalimenta de un modo que a todos entusiasma sobre la vigencia de estos textos y la diversidad de caminos reflexivos a los que nos conducen. Así surge una nueva consigna: escribir al mail de todo el grupo aquello que han aprendido de sus compañeros en estas fechas.

Tengo mis notas al respecto de todos modos.

Mainardi y Malosetti presentan un video que es lo que han preparado para compartir con sus compañer@s. Además han escrito nueve páginas sesudas sobre las obras leídas y el tema en cuestión, explicando las relaciones intertextuales que fundamentan su creación (excelente excelente excelente).
El video gusta muchísimo, lo vemos dos veces para interpretarlo.
Se habla de la distancia entre la fuerza de los conflictos expresados por la tragedia y nuestra manera contemporánea de licuarlos a fuerza de farmacopea tranquilizante.
Causa numerosas relecturas la interpretación de las flechas con las que se simbolizan las posiciones de Antígona y de Ismene en el conflicto. Me gusta que mi relectura se suma a otras sin mayor autoridad, sin inhibir su producción de sentidos. Es más, creo que esto nos está gustando a todos, se ha convertido en una clave para inventar qué decir y cómo y la usan: se encadenan numerosas relecturas de la obra a través de los símbolos incluidos en el video y que se deben a la inmortalidad de Milan Kundera.
Destaco este modo de incluir los intertextos (lo mismo que el caso de los dibujos debidos a la inspiración de Woody Allen y su “Edipo reprimido” en historias de Nueva York.
En un momento se produce el mejor elogio que alguien pueda recibir: una compañera (Brenda) dice “Ahora quiero leer el tp”.


Aznar, Puleio y Bacher se preguntaron por qué perduran los clásicos. Comienzan sobre la hipótesis de que los clásicos cuestionan de algún modo el orden establecido y en su ejemplificación recuperan obras leídas en años anteriores, como Farenheiet 451, pero también mencionan “algo” que merece ser revisado a la luz de la noción de arte, de obra, de autor, de discurso: “Colón y su descubrimiento de América”. Sobre esto quiero escribir en el blog.
Cuando analizan cómo hace esto la literatura estudiada se refieren con exclusividad a Edipo Rey (y esto es un problema de su exposición). Explican que su argumento, su mundo ficcional, desafía la ley natural, la ley del tiempo. (En el camino, se refieren a esta obra como “cuento” lo cual a esta altura motiva la gastada general y cariñosa de sus compañer@s.) Vemos cómo se da esto y profundizamos en la referencia de Jason a la violación de un orden temporal. Como sé que esto lo he dicho yo en clase provoco la revisión de este razonamiento que se ha automatizado. Esto nos hace volver sobre el análisis del incesto, para lo cual recuerdo la interpretación oída por mí en la conferencia organizada por YOK en el Chacarerean Teatre el año pasado.

(Ya la pedí por mail, veré qué me contestan.) (Me contestaron que me avisarían cuando lo terminaran de tipear.) (Nunca me avisaron.)

viernes, 18 de mayo de 2007

De los cuadernos de la Ciprianilla V

La próxima semana tenemos los dos días feriados, así que este día acordamos y diseñamos entre todos el trabajo con el que se evaluarán las conclusiones del trimestre, haremos un pequeño cierre, un mojón en el tratamiento de nuestro tema central. ¿Cuál es? Les cuento que he logrado darle un nombre al tema del año: “la permanencia de los clásicos”, aunque podría plantearse aun de modo más general como “la perdurabilidad en el arte”.

Escribo el tema en el pizarrón y les planteo que pensemos cuántas preguntas podemos hacer sobre ese tema: ¿por qué perdura algo en el arte?, ¿cómo perdura? (charlamos largamente acerca de modos vinculados a la materialidad: los soportes como el papel o el papiro o la piedra señalada y de estos modos pasamos a otros que dan lugar a nuevas preguntas que siguen), ¿quiénes hacen que perdure? (se refieren al poder que señala a los escritores que afirman su ideología, a los que hacen que una obra se venda y otras no, a los críticos de arte, a los escritores que retoman en sus textos otros anteriores y nos llevan o invitan a releer aquellos, etc.), ¿con qué consecuencias? (esto tiene que ver con qué modificaciones en nuestro conocimiento y en nuestra mirada sobre el mundo provocan las lecturas que conocemos: resonancias a la hora de leer el diario, por ejemplo; con cómo lo que hemos leído perdura en nuestra interpretación del mundo, en la vulgarización de ciertas imágenes de libros nunca leídos, etc.)

Entonces, les propongo que piensen cuál de estas preguntas les interesa indagar y que piensen en recuperar cómo todo lo trabajado hasta ahora les permite armar una hipótesis de respuesta sobre este asunto, que en otro momento del año podrán volver sobre otra pregunta, que ahora para acotar la investigación tomen solo una. Rápidamente se dan cuenta de que no hay manera de responder una sin aludir de algún modo a las demás, así que eso los tranquiliza.

Vemos que una investigación de este tipo puede luego mostrar sus conclusiones de diferentes modos, se discuten e intercambian algunos.

En la semana en que no nos vemos casi no recibo mailes con comentarios a la marcha del trabajo. Apenas dos días antes de la entrega algunos me escriben con preguntas sobre la consigna que me alarman por su desconexión con ella. Contesto haciendo saber mi enojo, además. Luego los trabajos resultan increíblemente buenos, personales y creativos en su mayoría y todos con gran dedicación.